La paga: una herramienta educativa - Pixpay

La paga: una herramienta educativa

Según el estudio “La paga de nuestros hijos” realizado por Pixpay, el 71,8% de los padres dan la paga a sus hijos con un fin educativo, es decir,  para que aprendan a administrarse y a valorar el dinero. Y es que, la paga, ya sea de manera puntual o regular, es el primer contacto que los niños o adolescentes tienen con el dinero.

Ya sea para comprar unas gominolas cuando son más pequeños como para ir al cine cuando empiezan a salir con amigos, la realidad es que una gran mayoría de niños y adolescentes tiene dinero de manera frecuente. Si te preguntas cuánto dinero darles, con qué frecuencia o si es positivo darles dinero o no, ¡sigue leyendo!

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¿Por qué es recomendable dar la paga a niños y adolescentes?

Ventajas de dar la paga desde edades tempranas

Los psicólogos han estudiado la cuestión y han descubierto que la paga (el dinero de bolsillo) tiene grandes cualidades educativas:

  • Por un lado, permite a los niños y adolescentes descubrirse a ellos mismos haciéndose preguntas como: cuáles son mis deseos, mis gustos, mis necesidades, en qué estoy dispuesto a hacer concesiones, etc.
  • Además, les permite desarrollar autonomía y  confianza en ellos mismos: ahorrar dinero para comprar la chaqueta de sus sueños, por ejemplo, y sentirse orgulloso de llevar a cabo un proyecto.
  • Por último, gracias a la paga podrán darse cuenta y ser conscientes del valor de las cosas: el adolescente evalúa mejor lo que ya posee o desea adquirir, y se da cuenta de la durabilidad o inmediatez de sus compras.

Una herramienta que le ayudará a madurar

El dinero de bolsillo también ayuda al adolescente a desarrollarse:

  • Sentirse un poco más libre y responsable a la vez: el adolescente puede tomar sus propias decisiones dentro de un marco acordado con sus padres, como por ejemplo: no fumar ni beber, no realizar compras de más de 100 euros sin el acuerdo de sus padres, etc. Un «contrato de confianza» para dar responsabilidades que puede evolucionar según la edad y que puede romperse si el adolescente transgrede estas normas;
  • Aprender a gestionar su presupuesto personal, a ahorrar, a anticiparse y a comprometerse. Tal y como explica la psicóloga: «Los adolescentes se darán cuenta rápidamente de que esta suma de dinero no podrá satisfacer todos sus deseos. Por lo tanto, tendrán que tomar decisiones y rendirse. Es un proceso de aprendizaje esencial para el adolescente».

Para los padres, empezar a dar la paga también les ofrece la posibilidad de hablar de finanzas con sus hijos (el concepto puede entenderse a partir de los 7 años) para que no se convierta en un tema tabú. Hoy en día, es esencial no tener miedo de abrir un diálogo sobre el dinero para apoyar a su hijo o adolescente en su desarrollo y ayudarle a tomar las decisiones correctas para el futuro.

Además, en las familias en las que se habla de dinero sin tabúes, los jóvenes desarrollan mejores habilidades financieras. Según una encuesta de Ipsos para el banco ING, realizada en 2014 a más de 12.000 familias de 13 países de Europa, los padres afirman que desde la introducción del dinero de bolsillo a sus hijos:

  • El 83% comprende mejor el valor del dinero;
  • El 73% ha adquirido habilidades de gestión;
  • El 70% considera que se independiza más rápidamente tras abandonar el nido familiar.
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¿Cuánto dinero debo dar a mi hijo?

En general, los padres empiezan a dar la paga a sus hijos en un momento clave como el inicio de la enseñanza secundaria, cuando el adolescente necesita libertad y creen que es capaz de gestionar su propio dinero. De media, los adolescentes reciben 30 euros al mes para sus gastos cotidianos, pero esta cantidad difiere según la categoría social de los padres, la región y, por supuesto, la edad, que es el principal criterio para determinar la cantidad, ya que no se tienen las mismas necesidades a los 10 años que a los 17.

Entre 7 y 10 años

A esta edad, sólo damos unos euros, cantidades pequeñas para hacer como los «niños grandes» y llenar la hucha. Darles dinero a esta edad es una forma de mostrar la confianza que sus padres tienen en ellos. Es importante ayudar al niño a elegir cuando expresa un deseo, aconsejarle cuando quiere gastar y dejarle vivir sus propias experiencias.

Entre 10 y 14 años

Primeras salidas con los amigos: un bocadillo por aquí, un McDonald’s por allá, una película el sábado por la tarde, una excursión al parque de atracciones… En definitiva, para dar a los niños un poco de libertad y autonomía, se puede introducir un dinero de bolsillo regular: de 15 a 25 euros al mes parece ser un buen comienzo, en función de las posibilidades de cada uno, por supuesto. Alexandra, madre de mellizos de 13 años, les da 20 euros a principios de mes, por ejemplo: «Esto les enseña el valor del dinero, aprenden a contar, a administrar y a ahorrar. A veces incluso juntan su dinero para comprar un videojuego que les guste.

 

A esta edad se recomienda empezar a dar la paga con regularidad, cada semana, desde el comienzo de la secundaria. Gestionar un presupuesto durante un mes puede ser complicado para un adolescente de esta edad.

Entre 14 y 18 años

Es la época en la que las compras y las salidas se hacen más frecuentes (comida rápida, ropa, artículos de alta tecnología, etc.) y es importante establecer límites claros: no comprar alcohol ni cigarrillos, no apostar por internet, etc… Esto puede suponer unos 40 euros al mes, o incluso más si el presupuesto familiar lo permite. ¿Su hijo adolescente siempre quiere más dinero? ¿Por qué no animarles a que encuentren un pequeño trabajo, a que vendan sus cosas viejas en Vinted o a que ayuden a sus padres o a algún familiar con algún trabajo ocasional, por ejemplo? Es una buena forma de llegar a fin de mes y una función educativa para aprender el verdadero valor del dinero.

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¿Cuál es la mejor manera de darles la paga?

La frecuencia 

A pesar de que depende de la manera del ser del niño y adolescente, en general los expertos recomiendan dar la paga de manera semanal hasta los 14 años y comenzar con una frecuencia mensual alrededor de los 15 años.

Lo importante es que la frecuencia siempre sea la misma, ya sea el mismo día de la semana o el mismo día del mes, para que los adolescentes aprendan a administrar un presupuesto y entiendan que no va a haber “extras”.

Con una tarjeta y un aplicación de gestión presupuestaria

La tarjeta de pago es un medio de pago moderno (con el que los adolescentes pueden familiarizarse para dominar su funcionamiento), adaptado a los usos actuales y en consonancia con el comportamiento de los jóvenes.

Además, también tienen ventajas para los padres. La tarjeta Pixpay, al estar conectada, permite establecer los parámetros de uso, estar informado cada vez que se realiza una compra, programar transferencias automáticas para dar al adolescente su dinero de bolsillo sin pensarlo, o al instante si el adolescente tiene una emergencia.

La tarjeta de pago Pixpay para adolescentes es también una herramienta práctica con características educativas:

  • Una tarjeta Mastercard que puede utilizarse en todos los comercios, en línea, en el extranjero, en los cajeros automáticos y sin necesidad de un descubierto autorizado;
  • Dos aplicaciones móviles conectadas (una para que los adolescentes que les permite consultar su saldo e historial y les enseña a gestionar su presupuesto, y otra para que los padres que les permite configurar y decidir qué es lo que sus hijos pueden y no hacer con su tarjeta, realizar un seguimiento de sus gastos, enviar dinero…)
  • Consejos sobre cómo gestionar un presupuesto, métodos para ahorrar sin esfuerzo con la posibilidad de que los padres remunerern los ahorros de sus hijos adolescentes con un tipo de interés fijado por ellos: una buena manera de enseñarles cómo funciona una inversión financiera;
  • Ventajas pensadas para los jóvenes, como el programa de fidelidad Pix&Love que permite a los adolescentes ganar casback al utilizar la tarjeta en una de las marcas del programa.

En resumen, con una tarjeta de pago para adolescentes, la vida de todos se simplifica, el dinero de bolsillo está seguro y, gracias a la aplicación móvil, se aprende mucho sobre cómo gestionar un presupuesto.