Ayuda a tus hijos a llevar a cabo sus proyectos

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La habitación de tus adolescentes no es solo un dormitorio. Es un espacio propio en el que tu hijo/a suele guardar su ropa y sus juguetes cuando es pequeño/a y que se convierte en un refugio cuando llega la adolescencia. En Pixpay te queremos dar algunos consejos para que puedas ayudar a tu adolescente a organizar su habitación, evitando que el desorden sea una fuente de conflictos en tu hogar y respetando el gusto de tu hijo/a en cuanto a su decoración.

Habitaciones de adolescentes: la importancia de los espacios propios

La adolescencia es una época de cambios a muchos niveles. El cuerpo y la psicología de nuestros hijos/as evoluciona y la relación con las personas que les rodean empieza a ser diferente. En todo este proceso de mutación, la habitación se convierte en un espacio importante. Un lugar propio en el que el adolescente puede aislarse para escuchar música, recibir a sus amigos, estudiar o hacer lo que más le apetezca sin tener que rendir cuentas al resto de la familia. 

La habitación de los adolescentes: un espejo del mundo de nuestros hijos/as

En la adolescencia, las habitaciones son un espacio de independencia. Un espejo de la personalidad cambiante de los adolescentes que refleja su forma de ser. Entrar en ellas es la mejor manera de tener una visión clara del mundo en el que viven nuestros hijos/as, con sus ídolos, sus objetos de culto, sus necesidades y su proyección futura, obteniendo además muchas informaciones con una simple observación.

Una fuente de conflictos saludables

Sin embargo, este pequeño reino puede ser también una fuente de conflictos con los padres y las madres, ya sea por su decoración o por su organización y limpieza. Al observar los dormitorios de sus adolescentes, muchos progenitores desesperan ante el desorden y la falta de higiene de sus hijos/as. Estos conflictos son normales e incluso saludables, ya que permiten a los adolescentes afirmarse y ganar autonomía, dando a los padres y madres la oportunidad de establecer ciertos límites necesarios en estas edades. El desorden que vemos reflejado en los dormitorios de los adolescentes es el reflejo de su estado, por lo que incitarles a limpiar y a ordenar su ropa u otros artículos, es impulsarles para que, día a día, vayan encontrando su propio camino. 

Organización, limpieza y orden: una responsabilidad importante para los adolescentes

Que tengan su espacio personal y privado donde guardar su ropa y otros objetos no quiere decir que no tengan que ajustarse a ciertas reglas básicas. Organizar su habitación, limpiarla, ordenar su armario y sus cajones forman parte de las reglas familiares para adolescentes. El secreto está en llegar a un acuerdo con ellos/as que respete su libertad, fijando además ciertas responsabilidades por su parte. No limpiar ni respetar las normas básicas de higiene puede ser perjudicial para su salud y la del resto de la familia, por lo que, si quieres, puedes negociar un día de limpieza semanal con tus adolescentes.
El tiempo que pasa en su habitación también puede estar condicionado, ya que es importante que participe en la vida familiar. Sin embargo, tienes que adaptar las reglas a la actitud de tu hijo/a y a vuestros criterios familiares.

Consejos para organizar la habitación de tu hijo/a adolescente

Aunque Ikea y otras tiendas están llenas de buenas ideas para decorar y amueblar los dormitorios y demás espacios del hogar, es mejor no tomar decisiones sobre la habitación de tu adolescente sin contar con él/ella. Al igual que su ropa y sus objetos personales, el dormitorio de un adolescente debe estar decorado y amueblado a su gusto, adaptándose también al presupuesto de la familia y al espacio con el que cuenta. Es importante que la habitación de un adolescente cumpla varias funciones:

  • Que sea un espacio de trabajo, es decir, que disponga de un escritorio con cajones donde pueda estudiar y hacer sus deberes. 
  • Que sea un espacio de descanso y privacidad, con una cama adaptada a sus necesidades y un ambiente despejado que invite a la relajación.
  • Que sea un espacio para el ocio, donde pueda recibir a sus amigos/as y disfrutar de las cosas que le gustan tranquilamente.

Que tenga espacio para guardar sus artículos personales, con un armario organizado para su ropa y zapatos, cajas para almacenar sus objetos…

Ideas de decoración y organización para habitaciones de adolescentes

Para que tu hijo/a adolescente esté a gusto, lo ideal es implicarle en la elección de sus muebles y en la manera de decorar su habitación. Prioriza la funcionalidad y los muebles prácticos, respetando los gustos de tu adolescente. Una habitación puede ser cómoda y tener un diseño y una decoración agradable. Según el Feng Shui, una filosofía asiática ancestral, es importante encontrar el equilibrio y atraer las energías positivas a todos los espacios de nuestro hogar, aparte de que disfrutar de un espacio limpio y organizado es primordial para nuestro equilibrio personal.

La elección de los muebles

Hay muchos tipos de muebles para habitaciones de adolescentes, que pueden ser de madera o de otros materiales. Eligen colores neutros para que se adapten a los cambios de gustos de tus hijos/as, aunque en cuanto a colores no hay nada escrito. Es necesario al menos un escritorio, un armario y una cama cómoda. Una biblioteca puede ser práctica en función del espacio que tengas. 

  • Camas: las camas literas son una opción perfecta para cuartos compartidos o para poder recibir invitados, pero también las hay tipo nido, abatibles o altas, que liberan espacio debajo para colocar el escritorio o un pequeño sofá-cama. Si puedes elegir una versión con cajones tendrás un espacio adicional donde almacenar objetos.
  • Escritorios: con un tamaño adaptado a sus necesidades, teniendo en cuenta que tienden a no tenerlo muy organizado. Puedes optar por una versión de madera con cajones de metal o cajas de madera de colores, que dan un toque acogedor a la habitación. Elige una silla cómoda y apta para el estudio y una lámpara. 
  • Armario: adaptado al espacio con el que cuentes, pero con el máximo de cajones y espacios de organización posibles. Así todo será más fácil de ordenar y de encontrar.

Existen numerosas opciones de muebles compactos, que integran varios elementos adaptándose al espacio con el que cuentas. Ikea es un experto en este tema, aunque también hay otras tiendas que proponen muebles a la medida que necesitas, con un diseño único y diferente y con consejos de expertos.

Optimización y funcionalidad

Optimizar tu espacio es esencial, ya que tu adolescente debe disponer de lo necesario teniendo además libertad de movimiento. Poner estanterías en las paredes puede evitar que haya un mueble de más, aunque asegúrate de que están bien sujetas.
Los muebles que se abaten pueden ser una buena idea si no tienes mucho espacio. Una cama que se recoge como si fuera un armario es una idea práctica, así como un escritorio con el mismo sistema. Los armarios empotrados son también muy prácticos si quieres evitar la sobrecarga de muebles.
Evita acumular artículos inservibles o facilita que tu adolescente pueda almacenar sus objetos en otra parte del hogar. Seguro que puedes poner alguna caja con sus cosas en el trastero.

Un espacio para cada cosa y una decoración personalizada

Asignar espacios fijos a los objetos evita el desorden. Un armario con muchos cajones (para los zapatos, para los accesorios, para la ropa interior…) o cajas diferentes permite organizar mejor sus artículos, aunque después hay que respetar ese orden para que sea eficaz. Invita a tu adolescente a deshacerse de las cosas que ya no quiere o no usa, para que no se acumulen. Puede venderlas o donarlas a alguien, dándoles así una segunda vida.
En cuanto a la manera de decorar, deja que tu adolescente exprese su creatividad si quieres que se sienta bien. Puede hacerlo poco a poco, cambiando las cosas de lugar si le apetece o renovando el diseño de su decoración cuando lo desee. El único límite es que esa decoración no tiene que herir la sensibilidad de los otros miembros de la familia ni perturbar la serenidad de los que entran en la habitación. Pintar las paredes de colores como el rojo o el negro puede que no sea la mejor idea, ¿no crees?